Guía de indicaciones personalizadas
Escribe indicaciones que den la misma buena respuesta siempre, guárdalas y compártelas con una clase o un departamento.
Última actualización — 25 de agosto de 2026
Qué entra en una indicación
Cuatro partes. A casi todas las respuestas decepcionantes les falta la cuarta.
Las cuatro partes
- Rol: como quién responde el modelo.
- Tarea: exactamente qué quieres que haga, en una frase.
- Contexto: el nivel, la asignatura, el temario, el público.
- Formato: cómo debe estar dispuesta la respuesta y cuánto debe durar.
Por qué el formato es lo que la gente olvida
Un modelo al que no se le ha dicho qué forma debe tener la salida elegirá una, y mañana elegirá otra distinta. Nombrar el formato es lo que convierte una buena respuesta en una respuesta repetible, que es justo el sentido de guardar una indicación.
Escribir y guardar una
La indicación que merece guardarse es la que ya has escrito dos veces.
Paso a paso
- Parte de algo que ya has pedido más de una vez.
- Escribe las cuatro partes completas, incluidas las que a ti te parecen obvias.
- Ejecútala y luego corrige la indicación, no la respuesta, y anota qué cambiaste.
- Ejecútala una vez más con otra entrada, para comprobar que no está ajustada a un solo caso.
- Guárdala con un nombre que diga qué produce, no de qué asignatura salió.
- Fija la temperatura junto con ella: baja cuando la misma entrada deba dar la misma salida.
Deja huecos que rellenar
Escribe las partes que cambian como marcadores visibles —[asignatura], [nivel], [tema]— para que la indicación sea reutilizable y se vea de un vistazo qué hay que sustituir antes de lanzarla. Un marcador que se ve es un marcador que no se olvida.
Plantillas para empezar
Cuatro indicaciones que funcionan tal cual. Sustituye las partes entre corchetes y ajusta la línea de formato a tu gusto.
Creador de guías de estudio
Rol: creador de guías de estudio. Tarea: construye una guía de repaso de [asignatura], [tema]. Contexto: para un estudiante de [nivel] que sigue [temario]. Formato: conceptos clave, un ejemplo resuelto de cada uno y ocho preguntas de práctica con las respuestas al final.
Resolutor paso a paso
Rol: resolutor paso a paso. Tarea: resuelve el problema de [tipo de problema] que te dé. Contexto: muestra el nivel de desarrollo que se espera en [nivel]. Formato: pasos numerados, la razón de cada paso y luego la respuesta y un método alternativo.
Corrector de hojas de respuestas
Rol: examinador. Tarea: corrige la respuesta manuscrita adjunta contra la plantilla de abajo. Contexto: [asignatura] en [nivel], con el baremo indicado. Formato: puntos por apartado con su motivo y luego dos líneas de comentario escritas para que las lea el estudiante.
Explicador de imágenes
Rol: profesor de la asignatura. Tarea: explica el diagrama adjunto a alguien que lo ve por primera vez. Contexto: [asignatura] en [nivel]. Formato: qué muestra en conjunto y luego cada parte etiquetada por turno, en 200 palabras como máximo.
Mantener una biblioteca
Una biblioteca de indicaciones solo sirve si un compañero encuentra la correcta en diez segundos.
Organizar
- Agrupa las indicaciones por lo que producen: explicaciones, baterías de preguntas, corrección, trabajo con imágenes.
- Etiquétalas por asignatura, para que las de matemáticas se encuentren sin leerlas todas.
- Nómbralas por su resultado: «Hoja de repaso del tema» gana a «Indicación 3».
- Retira las indicaciones que otra más nueva ha sustituido, en lugar de dejar las dos en la lista.
Compartir con una clase o un departamento
Una indicación es solo texto, así que viaja. Pásale la redacción a un compañero y obtendrá exactamente tu formato de salida. En un departamento, esto es lo que hace que la corrección sea coherente entre docentes, porque todo el mundo pide lo mismo con las mismas palabras en lugar de improvisar cada uno.
Guardar versiones
- Conserva la versión que funciona antes de editar una indicación que ya hace su trabajo.
- Anota qué pretendía arreglar un cambio, para que quien la lea después entienda por qué la redacción es rara.
- Fecha la versión que habéis adoptado como estándar, si la usa un departamento entero.
Hábitos que mejoran los resultados
Seis reglas que valen sea cual sea el modelo que estés ejecutando.
La lista corta
- Cambia una sola cosa por intento, o no aprenderás nada del resultado.
- Sé concreto sobre el resultado y sobre quién va a leerlo.
- Muestra un ejemplo del formato que quieres cuando describirlo sea más difícil que enseñarlo.
- Divide una petición grande en otras más pequeñas que el modelo pueda terminar de verdad.
- Di qué dejar fuera además de qué incluir.
- Baja la temperatura cuando la misma pregunta deba dar dos veces la misma respuesta.